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    Introducción a la nanotecnología, herramientas de diagnóstico, liberación de fármacos, medicina regenerativa

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1.4.1. Investigación clínica: Resumen

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Aquellos compuestos que han llegado a superar la fase preclínica con buenas perspectivas pasan a investigarse en seres humanos (investigación clínica).
Este tipo de investigación tiene importantes connotaciones de índole científica, ética, social y económica.

En todas las sociedades avanzadas es obligatorio demostrar la eficacia y seguridad de los medicamentos antes de su comercialización, tarea que se lleva a cabo mediante los ensayos clínicos.
Fases en el desarrollo de fármacos

El ensayo clínico se define como toda investigación en seres humanos para determinar o confirmar los efectos clínicos, farmacológicos, farmacodinámicos y/o detectar reacciones adversas y/o estudiar la absorción, distribución, metabolismo y excreción de un medicamento con el fin de determinar su seguridad y eficacia.

Los ensayos clínicos se basan en una amplia documentación y regulación tanto nacional como internacional y una serie de códigos éticos, declaraciones y convenios internacionales.

En los últimos cincuenta años se han producido cientos de miles de compuestos, pero tan sólo un 10% de ellos superaron la evaluación clínica e incluso dentro de este grupo algunos fueron retirados tras su comercialización debido a las continuas revaluaciones en su seguridad y eficacia.
Etapas en el desarrollo de nuevos medicamentos

La metodología de la investigación clínica puede realizarse de modo:
      Experimental: En el ensayo experimental, el investigador diseña el estudio, selecciona los pacientes, establece los tratamientos y variables a analizar.
      Observacional: El investigador es mero observador de lo sucedido, sin alterar e intervenir la práctica clínica habitual.

Dentro de los ensayos experimentales encontramos:
      Ensayos randomizados en el que los pacientes forman parte de un tratamiento u otro de manera aleatoria. Utilizar el azar para adjudicar los pacientes a un tratamiento determinado es el procedimiento exigido por las agencias reguladoras para así, evitar el sesgo en la interpretación de los datos obtenidos antes de conceder la autorización para la puesta en el mercado del medicamento.
      Ensayos no randomizados en los que los pacientes no se distribuyen de manera aleatoria.

Entre los estudios observacionales que se realizan tras la comercialización del fármaco para desarrollar el perfil completo de eficacia y seguridad destacan:
      Casos y controles: los participantes se seleccionan en función de que tengan o no una determinada enfermedad y se investiga si estuvieron expuestos o no a una característica de interés, comparando el grupo de expuestos con el grupo de control.
      Cohortes: se hace una comparación de la frecuencia de una enfermedad entre dos poblaciones, una expuesta a un factor de riesgo y la otra libre de él.
      Transversales: examina la relación entre una enfermedad y una serie de variables en una población determinada y en un momento del tiempo.
Tipos de ensayos clínicos

Los ensayos clínicos pasan cronológicamente por tres fases hasta la autorización o comercialización del medicamento. Una vez comercializado, se pasa a la fase IV que dura toda la vida útil del medicamento, en la cual puede producirse la retirada del mismo si se detectan características desfavorables desconocidas en las tres fases previas del ensayo. Estos nuevos efectos pueden descubrirse al emplearse el fármaco en un entorno real de práctica clínica administrándose a miles de pacientes.

La eficacia medida en estas condiciones reales de la práctica asistencial se denomina efectividad, diferenciándola de esta manera de la eficacia medida previamente a la distribución del medicamento.

Fuentes: CEU Universidad San Pablo: Farmacología Básica, 2013.
              http://cmidd.northwestern.edu/about/drug-discovery-and-development-process/
              http://indacea.org/desarrollo-de-medicamentos-1/


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3.5. Ácidos nucleicos

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Los ácidos nucleicos DNA y RNA son las macromoléculas biológicas más importantes para la continuidad de la vida.
La molécula de DNA contiene el material genético de todos los organismos, desde las bacterias hasta los organismos celulares como los mamíferos.

En las células procariotas no se encuentra encerrado dentro del interior de ninguna envoltura membranosa, pero sí en las células eucariotas donde se halla en el núcleo y en algunos orgánulos de la misma.
En este segundo tipo de células, el DNA junto con unas proteínas, denominadas histonas, forma la cromatina que es la sustancia que compone los cromosomas eucarióticos que pueden contener decenas de miles de genes.
El DNA es el encargado de controlar la actividad de la célula, activando y desactivando los genes correspondientes.

El otro tipo de ácido nucleico, el RNA, está relacionado principalmente con la síntesis de proteínas y su regulación mediante la acción de tres tipos diferentes de RNA (rRNA o RNA ribosómico, tRNA o RNA de transferencia y el microRNA). La cuarta categoría de RNA, el mRNA o RNA mensajero, sirve de intermediario para la comunicación entre el DNA y el resto de la célula.
Estructura del ADNEstructura del ARN

Los nucleótidos son los monómeros de los ácidos nucleicos que al combinarse dan lugar a sus polinucleótidos (DNA y RNA). Cada nucleótido posee tres componentes: una base nitrogenada que se une a una molécula de azúcar (pentosa) que a su vez se une a un grupo fosfato.

Las bases nitrogenadas son moléculas orgánicas que contienen carbono (C) y nitrógeno (N) y se dividen en cinco tipos: adenina (A) y guanina (G) conocidas como purinas que poseen dos anillos fusionados de C-N. La citosina (C), la timina (T) y el uracilo (U) son denominadas pirimidinas con un único anillo C-N.
En ambos tipos de bases nitrogenadas sus anillos C-N se encuentran unidos a diferentes grupos funcionales.

El DNA se encuentra constituido por A, T, G y C, en cambio en el RNA la timina (T) es sustituida por el uracilo (U).
Tipos de bases nitrogenadas

Otra diferencia entre ambos ácidos nucleicos es que la molécula de azúcar del DNA es una desoxirribosa (con un H en su segundo átomo de carbono) y en el RNA se trata de una ribosa (con un grupo hidroxilo en ese segundo átomo).
Moléculas de desoxirribosa y ribosa
Los átomos de carbono de la molécula de azúcar se numeran como 1´, 2´, 3´, 4´ y 5´. El residuo fosfato se une al grupo hidroxilo del carbono 5´ de una molécula de azúcar y al carbono 3´ de la molécula de azúcar del siguiente nucleótido, estableciendo un enlace fosfodiéster.


Estructura de doble hélice del DNA

En la estructura de doble hélice del DNA, el azúcar y el fosfato se sitúan en el exterior de la misma, mientras que las bases nitrogenadas se disponen en su interior formando pares, como los escalones de una escalera, unidos por puentes de hidrógeno , de tal modo que la A sólo se puede emparejar con la T y la G con la C. Esta regla se conoce como regla de complementariedad de las bases nitrogenadas.
Cada uno de estos pares está separado por 0.34 nm; ambas hebras corren en direcciones opuestas, estando el carbono 5´ de una de las hebras opuesto al carbono 3´ de la hebra complementaria.

Durante la replicación del DNA, cada una de las cadenas se separa sirviendo de molde para la síntesis de una nueva cadena complementaria, de modo que cada nueva doble hélice contiene una hebra del DNA original y una nueva hebra sintetizada.


RNA

Normalmente el RNA se compone de una cadena de ribonucleótidos unidos por enlaces fosfodiéster. Estos ribonucleótidos, a su vez, contienen una ribosa (azúcar pentosa), una de la cuatro bases (A, U, G y C) y un grupo fosfato.

El DNA que controla toda la actividad de la célula emplea de los cuatro tipos de RNA al mRNA (RNA mensajero) para transmitir su mensaje.
Así, si una célula requiere cierta proteína, el gen para ello se activa y se sintetiza en el núcleo el mRNA.
Este mRNA tiene una secuencia complementaria a la del DNA del cual ha sido copiado.
El mRNA atraviesa la membrana nuclear, llega al citoplasma y allí interacciona con los ribosomas y otra maquinaria celular.
Para producir la proteína requerida el mRNA es leído en grupos de tres bases nitrogenadas conocidas como codones, donde cada uno de ellos codifica un único aminoácido.

Otro tipo de RNA, el RNA ribosómico (rRNA) se encarga del alineamiento adecuado entre el mRNA y los ribosomas. También posee una actividad enzimática y cataliza la formación de enlaces peptídicos entre dos aminoácidos alineados.

El RNA de transferencia (tRNA) se ocupa de transportar el aminoácido correcto al lugar de la síntesis proteica. El apareamiento entre bases del tRNA y el mRNA permite que el aminoácido apropiado se inserte en la cadena polipeptídica.

Por último, el microRNA (el más pequeño de todos los tipos de RNA) se ocupa de la regulación de la expresión génica al interferir con la expresión de ciertos mensajes del mRNA.
Proceso de traducción

Por tanto, en un organismo la información pasa del DNA al RNA y de éste a las proteínas. Durante la primera etapa (transcripción), el DNA dicta la estructura del mRNA y durante la segunda (traducción) es el RNA el que dicta la estructura de una proteína concreta.
Todo este proceso se conoce como el dogma central de la biología molecular que es válido para todos los organismos vivos, aunque con excepciones relacionadas con las infecciones víricas.
Diagrama del proceso de síntesis de proteínas


Fuentes: OpenStax College, Biology. OpenStax College. 30 May 2013.
              https://www.windowssearch-exp.com/images/search?q=Antiparallel+DNA+Replication&view=detailv2&&id=CE5B36CC30
              3DB6E9F7C902454DF516328A0882B8&selectedIndex=1&ccid=uEIdkd5u&simid=608029733518446573&thid=OIP.Mb84

              21d91de6e5ee9db88b338c5b77e9aH0&ajaxhist=0
              http://www.scienceprofonline.com/genetics/ribonucleic-acid-rna-structure-and-function.html
              http://guia.bio.br/tag/purinas/
              http://www.discoveryandinnovation.com/BIOL202/notes/lecture12.html
              http://www.ib.bioninja.com.au/standard-level/topic-3-chemicals-of-life/35-transcription-and-transl.html
              http://thelessonlocker.com/kvhs/biology/biology.html


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2.2. Microscopio de fuerza atómica (AFM)

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En la entrada titulada “Aproximación top-down y bottom-up” mencioné que, para poder realizar observaciones y manipular objetos en el mundo extremadamente pequeño de la nanoescala fue necesario el desarrollo de dispositivos que permitiesen la visualización de las muestras a escala atómica. Estos dispositivos son los denominados microscopios de sonda de barrido (SPMs), con los que se obtienen imágenes tridimensionales de las superficies estudiadas a muy alta resolución sin necesidad de dañar la muestra, a diferencia de lo que ocurre en muchas ocasiones con los microscopios electrónicos de transmisión (TEMs).
Estos microscopios de sonda de barrido se clasifican, básicamente, en dos tipos:
los microscopios de efecto túnel (STMs), que estudiamos en la entrada anterior de esta sección, y los de fuerza atómica, que abordamos a continuación.
Microscopio de fuerza atómica (AFM)
Los microscopios de fuerza atómica (en inglés, AFMs) se basan en el siguiente principio de funcionamiento:
La topografía de la muestra es rastreada por una micropalanca o listón de unos centenares de micrones (micrómetros), fabricado en silicio o nitruro de silicio, cuyo extremo posee una punta extremadamente aguda con un radio de curvatura del orden de unos pocos nanómetros.

Cuando esta punta se aproxima a la superficie de la muestra, las fuerzas que se establecen entre ambas producen la deflexión de la micropalanca siguiendo la ley de Hooke[1].
Dependiendo del tipo de interacción punta-muestra (si existe contacto o no), las fuerzas medidas por los AFMs son de muy diverso tipo: electrostáticas, magnéticas, de Van der Waals, fuerzas de capilaridad...
La flexión experimentada por la palanca es medida usando un haz láser enfocado sobre la superficie superior del listón y reflejado a un conjunto de fotodiodos que detectan el desplazamiento del punto láser.
Diagrama esquemático del funcionamiento del AFM

A diferencia de los STMs, los AFMs pueden emplearse en el estudio de aislantes eléctricos, y dependiendo del tipo de aplicación realizan dos tipos de mediciones: de imagen (que a su vez se divide en modo contacto y modo dinámico) y de fuerza.


Modo de contacto

En este modo de operación, la deflexión de la punta se mantiene invariable durante el escaneo de la superficie, al mantenerse constante la fuerza entre la muestra y la punta. Esta deflexión de la punta estática se utiliza como señal de retroalimentación.
Como principales ventajas presenta una velocidad de barrido relativamente rápida y la posibilidad de rastrear muestras irregulares. Por el contrario, su principal inconveniente es que puede dañar las muestras biológicas (blandas y delicadas), por lo que los especimenes deben encontrarse fuertemente adheridos a la superficie de observación.


Modo dinámico

En el modo dinámico, la punta de la micropalanca no entra en contacto con la superficie de la muestra. En su lugar el listón oscila a su frecuencia de resonancia o ligeramente por encima de ella mediante un actuador[2] piezoeléctrico que determina la altura de la punta sobre la muestra.

La interacción punta-muestra modifica la amplitud y la frecuencia de resonancia. Dependiendo de cuál de estas dos propiedades se mantenga constante durante el barrido de la superficie tenemos:

      El modo de no contacto donde se mantiene estable la frecuencia de resonancia. Está especialmente recomendado para el estudio de muestras biológicas blandas y películas orgánicas delgadas y además, al no producirse contacto pueden ser sometidas a innumerables análisis sin que sufran degradación.
Entre sus desventajas, encontramos que la resolución de las imágenes obtenidas no es muy alta y deben examinarse en ambientes de ultra alto vacío (UHV), ya que la posible presencia de contaminantes sobre la superficie de la muestra interferiría en la correcta oscilación de la palanca, y consecuentemente, en la obtención de imágenes de óptima calidad.

      El modo de repiqueteo se produce cuando es la amplitud de resonancia la que no varía.
Este método permite captar imágenes de alta resolución en aquellas muestras que sean susceptibles de ser fácilmente dañadas o se adhieran débilmente a la superficie de análisis. Su principal desventaja es que el escaneo necesita efectuarse a velocidades más lentas.
Modos de funcionamiento de los AFMs

Imagen de fibroblasto obtenida mediante AFM

Modo de fuerza

En las medidas de fuerza la punta oscila verticalmente mientras se registra la deflexión de la palanca.
Este método tiene como principales aplicaciones el examen de interacciones específicas entre moléculas (antígeno-anticuerpo o entre las hebras complementarias del DNA), interacciones estructurales (plegado de proteínas) o el estudio de la elasticidad de polímeros.



[1] Esta ley establece que el alargamiento de un material es directamente proporcional a la fuerza aplicada sobre el mismo.
[2] Dispositivos mecánicos cuya función es proporcionar fuerza para mover otro dispositivo mecánico.

Fuentes: http://www.dme-spm.com/funktion.html
              https://es.wikipedia.org/wiki/Microscopio_de_fuerza_at%C3%B3mica
              http://www.phy.mtu.edu/nue/images/atomicforce/Nanoscope2.jpg
              http://slideplayer.com/slide/6856881/  
              http://www.biozentrum.unibas.ch/research/groups-platforms/overview/unit/lim/


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1.3.6. Reposicionamiento de fármacos

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Hasta ahora hemos estudiado los fundamentos concernientes al proceso de descubrimiento de fármacos.Diversos tipos de fármacos
Hemos visto como al comienzo se realizaban estos descubrimientos de manera inesperada y casi casual, para posteriormente pasar al enfoque metodológico basado en la identificación de blancos o dianas terapéuticas que rige en la actualidad.
Aunque todavía se desconoce la manera en la que se descubrirán los medicamentos del futuro, no cabe duda de que los fármacos biológicos, genéticos y basados en el cribado fenotípico[1] irán adquiriendo un papel cada vez más importante.

Pero existe otra área creciente dentro del proceso de desarrollo de medicamentos, que si bien no involucra a la etapa de descubrimiento debería ser, no obstante, mencionada. Se conoce comúnmente como reposicionamiento de fármacos, y consiste en darle a un compuesto ya conocido un nuevo uso.
Esta práctica consiste en sacar del amplio catálogo de medicamentos archivados aquellos que no hayan logrado superar los ensayos clínicos o incluso hayan sido comercializados para tratar en esta ocasión una enfermedad distinta.

La principal ventaja que encuentran los formuladores farmacéuticos en reexaminar estos compuestos se basa en que sus propiedades químicas y su perfil de seguridad se encuentra bien estudiado y entendido, con lo que se reducen considerablemente las posibilidades de fracaso en etapas posteriores del proceso.
Etapa del reposicionamiento de fármacos durante el proceso de desarrollo

Los fármacos preexistentes pueden reposicionarse principalmente de dos maneras:

La primera de ellas consiste en emplearlos con nuevas o diferentes dianas terapéuticas. En muchas ocasiones, algunos fármacos son archivados porque se les considera demasiado “sucios”, o en otras palabras, se unen a demasiadas dianas y presentan múltiples efectos secundarios indeseados. Pudiera ocurrir que con una dosis o en una ruta de administración distinta actuasen sobre un nuevo blanco, y por tanto ser utilizados para tratar otro tipo de afección.

El segundo modo de reposicionamiento se basa en tomar un fármaco y una diana conocidos para usarlos con una enfermedad diferente.
Un ejemplo, lo encontramos en el medicamento denominado finasterida, que originalmente se destinó para tratar el agrandamiento de la próstata y más tarde se encontró que detenía, o incluso, revertía la alopecia masculina. En estas dos enfermedades se actúa sobre el mismo blanco, pero su validación para el tratamiento de la calvicie, debido al conjunto de estudios clínicos que debían completarse exitosamente, no se produjo hasta ocho años después de su aprobación como método contra el agrandamiento de la próstata.
Modos de reposicionamiento de fármacos

Un medicamento que cumple ambas definiciones de reposicionamiento es la clorpromazina, originalmente desarrollada en 1.952 como antihistamínico[2] y después se empleó como antipsicótico debido a sus efectos sedativos. Aun siendo dos tipos de dolencia bien distintas, en ambas se procede sobre el mismo blanco terapéutico.
Años más tarde se descubrió, también, el potencial anticancerígeno de la clorpromazina, utilizada en la actualidad en combinación con la quimioterapia. Esta propiedad fue descubierta gracias a su capacidad de unirse a una diana previamente desconocida.
Estructura molecular de la talidomida
Pero el medicamento que, a menudo, es visto como modelo de reposicionamiento de fármacos es la talidomida. En un principio, planteada para la enfermedad de la mañana en el embarazo[3].
Dado que, las normas aplicadas a los tests de seguridad cuando se aprobó este fármaco no eran tan rigurosos como hoy en día, fue aprobada en numerosos países, descubriéndose a posteriori que era responsable de graves defectos de nacimiento, con un total de 20.000 afectados en todo el mundo. Como consecuencia de ello fue retirada del mercado.
Pero cincuenta años después, la compañía Celgene la volvió a estudiar con el objetivo de utilizarla contra la lepra y el melanoma múltiple. Después de estas nuevas investigaciones, la droga fue nuevamente autorizada contra estas enfermedades, advirtiendo rigurosamente de la peligrosidad de su uso por parte de mujeres potencialmente embarazadas.



[1] Fenotipo: conjunto de características visibles de un individuo: color de pelo, ojos, altura...Es la expresión del genotipo en función del medio ambiente. 
[2] Fármaco que sirve para reducir o eliminar los efectos de las alergias. 
[3] Común en mujeres embarazadas, consiste en un malestar estomacal al levantarse.

Fuentes: UTAustinX: UT.4.01x Take Your Medicine - The Impact of Drug Development.
              http://www.imujer.com/salud/4707/tratamientos-naturales-para-la-enfermedad-de-la-manana
              http://www.academica.mx/observatorio/noticias/desarrolla-la-unam-f%C3%A1rmaco-controlar-algunos-tipos-c%C3%A1ncer
              http://www.elsevier.es/es-revista-educacion-quimica-78-articulo-avances-el-diseno-farmacos-asistido-90434983  
              http://www.dddmag.com/articles/2007/09/innovative-strategies-drug-repurposing
              https://embryology.med.unsw.edu.au/embryology/index.php/Abnormal_Development_-_Thalidomide


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2.2.3. Nanobiosensores

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Las enormes posibilidades que nos ofrece la nanotecnología están permitiendo el avance de nuevos dispositivos en el campo del nanodiagnóstico, principalmente en los nanobiosensores.
Sus propiedades están caracterizadas por la ‘nanoescala’ en la que están fabricados. A diferencia de los biosensores, que estudiamos anteriormente en la entrada "Introducción a los biosensores", donde los receptores se separaban por unos cientos de micrómetros, aquí lo van a estar por unos pocos nanómetros.
Tamaño real de un lab-on-a-chip
Así, incluso se han diseñado sensores en los que se unen a su superficie moléculas individuales, con lo que el proceso de diagnosis puede efectuarse en un instrumento de mucho menor tamaño, facilitando su portabilidad y utilización en cualquier lugar.
También, se requieren cantidades muy pequeñas de muestra (micro o nanolitros) para realizar el análisis, y como consecuencia los métodos de extracción de las mismas van a ser menos traumáticos e invasivos para los pacientes.

Por otro lado, estos nanodispositivos proporcionan la utilización de muestras sin la necesidad de marcadores fluorescentes o radiactivos empleados en los análisis biológicos y clínicos. Esta propiedad es fundamental, ya que se ha verificado que al no marcar ni alterar con anterioridad la muestra, la sensibilidad de detección se incrementa notablemente.

Dentro de los nanobiosensores se distinguen las siguientes categorías:


Biosensores nanofotónicos

Este tipo de biosensores, también conocidos como de onda evanescente, está basado en el mecanismo a través del cual la luz se transmite mediante múltiples reflexiones internas en la guía óptica que lo compone.

Generación de una onda evanescenteLa luz al propagarse sobre un medio e incidir en otro de menor índice de refracción[1] no se refleja totalmente, con lo que en cada una de estas reflexiones, una componente de la luz (llamada onda evanescente), se propaga en el medio de menor índice que envuelve a la guía. Esta propagación que es extremadamente corta (de apenas unos cientos de nanómetros) en el medio que rodea al núcleo de la guía óptica, posibilita la interacción de la luz con la superficie detectora del sensor, conociendo, de este modo, qué biorreceptores específicos anclados en dicha superficie interactúan con la muestra analizada.

Mediante estos dispositivos, tan sólo es necesario muestras de unos pocos microlitros para determinar concentraciones de proteínas o variaciones de una única base en el ADN.

También, es posible evaluar el estado metabólico de una única célula al poseer, algunos de estos nanosensores, fibras ópticas muy afiladas (30-50 nm) que pueden introducirse en la membrana celular sin perturbar el funcionamiento normal de la célula y sin ocasionar ningún daño a la misma.
Este método favorece el estudio de las funciones celulares in vivo (apoptosis[2], división celular, nanomáquinas biológicas...) y registra cambios patológicos en una única célula individual.


Biosensores nanoplasmónicos

En el sensor de Resonancia de Plasmón Superficial (SPR) se deposita una capa metálica delgada (normalmente una capa de oro de 50 nm de grosor) sobre un material dieléctrico (un cristal).
Su funcionamiento se basa en la detección de cambios en el índice de refracción en las proximidades de la superficie de separación entre ambos elementos.
Al excitar la interfase de estas dos capas (en condiciones de reflexión interna total) se consigue una resonancia plasmónica[3] para un cierto ángulo de incidencia de la luz. Este ángulo al que se produce la onda plasmónica (de carácter evanescente) es muy sensible a los cambios por interacción molecular que se produzcan en la superficie metálica. Por tanto, las interacciones entre el analito[4] de la muestra a analizar y la superficie detectora del sensor se manifestarán como una variación de ese ángulo de resonancia.
Generación de la resonancia de plasmón superficial

En la actualidad, se están desarrollando biosensores apoyados en el fenómeno de resonancia de plasmón en nanopartículas. Aunque su rango de detección sería muy similar al SPR, su sistema sería más sencillo al medirse transmisión en lugar de reflexión, además de contar con la ventaja de la miniaturización del dispositivo.

Debido al diminuto tamaño de las nanopartículas, la oscilación de los electrones está más localizada que en el caso anterior (en determinadas zonas de las nanopartículas), este hecho se conoce como resonancia de plasmón superficial localizada (LSPR). Y para la detección de la muestra se pueden utilizar los cambios de color (longitud de onda: λ) que se originan en las nanopartículas al adsorber[5] las (bio)moléculas de la muestra examinada.
Variación en la longitud de onda (Δλ) de nanopartículas al producirse LSPR

Una alternativa a este fenómeno son los sensores de DNA basados en los cambios de color que se ocasionan al agregarse nanopartículas de oro marcadas con cadenas de DNA complementarias a las que se pretende detectar.

Los biosensores nanoplasmónicos se caracterizan por su posibilidad de detección en tiempo real, alta sensibilidad, especificidad y velocidad de reconocimiento.
Sus aplicaciones más significativas se encuentran en los campos veterinario, biomédico, medioambiental y la industria alimentaria.


Biosensores nanomecánicos

Esta clase de nanobiosensores aprovecha como método de transducción[6] la deflexión o la variación de la frecuencia de resonancia de una micropalanca al interactuar con la muestra estudiada. Por lo tanto, la denominación de estos detectores proviene del movimiento o modificación en la posición de esa micropalanca (Δx), en apenas unos pocos nanómetros, consecuencia de la identificación biomolecular de la muestra analizada.
Funcionamiento de un biosensor nanomecánico

Puesto que, estas micropalancas pueden producirse en masa a bajo coste mediante tecnología microelectrónica estándar, pueden fabricarse miles de ellas para el diagnóstico simultáneo de miles de analitos en una única muestra.

El área de detección de las micropalancas es en torno a los 1000 μm2, lo que permite testar sustancias en cantidades menores al femtomol (10-15 moles).

Tanto los nanosensores fotónicos como los nanomecánicos podrían ayudarnos a obtener una ilimitada cantidad de información proteómica y genética que posibilitaría el descubrimiento de patógenos, nuevos fármacos, vacunas y mutaciones indicadoras de ciertas enfermedades de manera mucho más rápida que las tecnologías actuales.


Dispositivos microfluídicos o “laboratorio en un chip” (‘lab-on-a-chip’)

En este tipo de instrumentos se utilizan campos eléctricos para desplazar líquidos, partículas, moléculas o células a través de microcapilares construidos en chips de diferentes materiales como silicio, cristal, cuarzo o plástico.

Esquema de un lab-on-a-chipEste tipo de chip está configurado por un número de microconductos y microcámaras integradas donde se llevan a cabo complejas reacciones químicas y bioquímicas de la muestra considerada.
El volumen de fluidos y de muestra requerido es muy pequeño, con lo que el análisis se realiza con gran rapidez. Se trata de un método de detección portátil, desechable y con un alto grado de automatización.

La idea final de todos estos avances es el desarrollo de nanodispositivos biocompatibles, que puedan ser implantados in vivo en nuestro organismo, en el que desempeñarían una función similar a centinelas que avisasen ante las primeras células enfermas.
Ya se han conseguido algunos avances a tales efectos a nivel micro (píldoras con cámaras de vídeo), pero, indudablemente, éste será uno de los grandes campos de investigación de la nanomedicina en los próximos años.



[1] Cociente de la velocidad de la luz en el vacío (c) y la velocidad de la luz en un medio determinado (v), n = c / v.
[2] Destrucción o muerte celular programada provocada por la misma célula.
[3] Excitación u oscilación de electrones que se produce en la interfase de dos materiales, en nuestro caso una película metálica sobre un substrato dieléctrico.
[4] Sustancia (ión, compuesto o elemento) que deseamos analizar en una muestra.
[5] Atraer y retener en la superficie de una sustancia iones o moléculas de otra.
[6] Transformación de un tipo de señal o energía en otra de distinta naturaleza.

Fuentes: Nanomedicina: aplicación de la nanotecnología en la salud. Laura M. Lechuga. Grupo de Nanobiosensores y Aplicaciones Bioanalíticas
              Centro de Investigación en Nanociencia y Nanotecnología (CIN2). CSIC
              http://www.kennislink.nl/publicaties/de-opmars-van-de-twentse-lab-on-a-chip
              http://images.slideplayer.es/16/5040279/slides/slide_47.jpg
              http://www.mdpi.com/sensors/sensors-10-09630/article_deploy/html/images/sensors-10-09630f1-1024.png  
              https://www.ifm.liu.se/applphys/molphys/research/biosensing_using_nanopart/
              http://www.tcd.ie/Physics/people/Martin.Hegner/ReviewNSST-The_impact_of_STM_and_AFM.html?ntherodt_01.pdf
              Fritz, J., Baller, M.K., Lang, H.P., Rothuizen, H., Vettiger, P., Meyer, E., Guntherodt, H.-J., Gerber, CH. and Gimzewski, J.K., 
              Science 288 (2000) 316.
              https://www.theengineer.co.uk/lab-on-chip-device-promises-hiv-diagnosis-in-10-minutes/


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3.4. Proteínas

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Las proteínas, sin duda, son las macromoléculas biológicas con mayor variedad en estructura y funciones. Hallamos miles en una sola célula, desempeñando cada una de ellas un papel específico y único.
De esta manera, vamos a encontrar proteínas realizando actividades de transporte o almacenaje, proteínas protectoras, contráctiles, estructurales, enzimas o toxinas. Teniendo todas ellas en común polímeros de aminoácidos que se ordenan mediante cadenas lineales y actúan como elemento básico estructural.


Tipos y funciones de proteínas

      Enzimas: son conocidas como proteínas complejas o conjugadas, cuya labor primordial es intervenir en reacciones bioquímicas como catalizadores orgánicos, en las cuales van a ayudar a sintetizar, reordenar o descomponer los distintos elementos sobre los que actúan de manera específica.
Un ejemplo serían las enzimas digestivas como la amilasa de la saliva que hidroliza la amilosa (componente del almidón).
      Hormonas: controlan y regulan procesos fisiológicos como el metabolismo, el crecimiento o la reproducción. Liberadas por las células endocrinas, se tratan de moléculas de señalización química, normalmente pequeñas proteínas o esteroides.
Como ejemplo de proteína hormonal podemos citar la insulina, que se encarga de regular los niveles de glucosa en sangre.

Las proteínas presentan una amplia variedad de pesos moleculares y formas, desempeñando éstas últimas un papel primordial en las actividades que vayan a realizar. Mediante la exposición a agentes químicos, cambios en el pH o la temperatura se originan variaciones en la forma de la proteína, que conducen a la pérdida de sus funciones en un proceso denominado desnaturalización.


Aminoácidos

Los aminoácidos son los monómeros que constituyen las proteínas. Cada uno de ellos tiene una estructura formada por un átomo central de carbono, conocido como carbono α, al que se le une un grupo amino (NH2), un grupo carboxilo (COOH) y un átomo de hidrógeno. Precisamente, la denominación de ‘aminoácido’ procede de la presencia de estos dos grupos en la estructura básica del mismo.
Estructura general de los aminoácidos
Cada aminoácido también posee otro átomo o grupo de átomos unidos al átomo central, denominado grupo R o cadena lateral que es propio para cada uno de ellos. La naturaleza química de esta cadena establece el tipo de aminoácido (si es polar, no polar, básico, ácido...). Así, encontramos aminoácidos básicos como la arginina y la lisina, al poseer carga positiva. Otros como la cisteína o la serina son polares con una cadena lateral hidrofílica o si ésta es de naturaleza hidrofóbica son no polares como la alanina o la valina.
Clasificación de los aminoácidos en función de su grupo R
De los veinte tipos de aminoácidos distintos de los cuales se componen las proteínas, diez de ellos son considerados esenciales, ya que son los bloques necesarios para la construcción de las mismas, pero el cuerpo humano no puede sintetizarlos y deben obtenerse de la dieta.

El sistema de representación de los aminoácidos se lleva a cabo mediante una letra mayúscula o una combinación de tres de ellas. Por ejemplo, la cisteína se simboliza mediante la letra C o Cys en código de tres letras.

La secuencia y el número de aminoácidos es quien establece en última instancia el tamaño, la función y la forma de la proteína.

Los aminoácidos se unen mediante un enlace de tipo covalente, conocido como enlace peptídico, en el que el grupo carboxilo de un aminoácido se enlaza al grupo amino del aminoácido contiguo, liberando una molécula de agua (reacción de deshidratación).
Los productos de estos enlaces se denominan péptidos y su unión da lugar a una cadena de polipéptidos. Cada uno de ellos cuenta con un grupo amino libre al final de la cadena, denominado terminal N o terminal amino, teniendo en el otro extremo un grupo carboxilo conocido como terminal C o terminal carboxilo.

En ocasiones, los términos polipéptido y proteína se emplean indistintamente, pero técnicamente un polipéptido es un polímero de aminoácidos, mientras que una proteína es un polipéptido o polipéptidos que se han combinado con una forma y función característica y particular.


Estructura de las proteínas

Como ya se ha mencionado, la forma que adopta la proteína es fundamental para las funciones que desempeña. Con el fin de entender cómo la proteína toma su forma o conformación final es necesario estudiar los cuatro niveles estructurales en los que se organiza: primario, secundario, terciario y cuaternario.

Estructura primaria
La estructura primaria se define como la secuencia única de aminoácidos en una cadena de polipéptidos. Por ejemplo, la hormona insulina tiene dos cadenas polipeptídicas A y B, formadas por unas secuencias únicas de 21 y 30 aminoácidos respectivamente y unidas entre ellas por dos enlaces disulfuro entre los aminoácidos cisteína. Un tercer enlace disulfuro en la cadena A, también entre dos aminoácidos cisteína, posibilita que se pliegue de la manera adecuada.

La secuencia única de cada proteína viene determinada finalmente por el gen que la codifica, y cualquier alteración en la cadena de nucleótidos[1] que compone el gen puede originar aminoácidos distintos que se serán añadidos, posteriormente, en la cadena polipeptídica, afectando la estructura y rol de la proteína resultante.

Así, un único cambio en uno de los 600 aminoácidos que componen la proteína hemoglobina provoca tal variación en su estructura y actividad que produce la aparición de la anemia de células falciformes[2]. Concretamente, en la cadena β de esta proteína el ácido glutámico es sustituido por el aminoácido valina.
Para ser más exactos, como cada aminoácido se compone de tres bases nucleótidas, esos 600 aminoácidos dan lugar a 1.800 bases y la hemoglobina falciforme, causante de la anemia, surge por un único cambio en esas 1.800 bases.
Mutación causante de la anemia falciforme
Glóbulos rojos falciformes
A raíz de esta modificación, las moléculas de hemoglobina forman largas fibras que distorsionan la forma bicóncava o forma de disco de los glóbulos rojos, adquiriendo una forma de hoz o media luna que tapona las arterias, desencadenando una serie de trastornos tan característicos de la anemia como son los dolores de cabeza y abdominales, la dificultad respiratoria o los mareos.

Estructura secundaria
Estas estructuras se forman por el plegamiento local del polipéptido en ciertas regiones, las más comunes son las hélices α y las láminas β u hoja plegada β.
Hélices α y láminas βEn las hélices α la estructura primaria se enrolla helicoidalmente sobre sí misma, habiendo 3,6 aminoácidos en cada vuelta. Se constituyen mediante enlaces de hidrógeno entre el grupo carbonilo (C=O) de un aminoácido y el grupo amino (N-H) de un aminoácido situado cuatro posiciones más alejado en la cadena polipeptídica.

En la conformación beta los aminoácidos se disponen en forma de zigzag, en una disposición de lámina plegada. También tiene su origen en los puentes de hidrógeno originados entre los grupos N-H y C=O, pero en esta ocasión pertenecientes a cadenas adyacentes.

Estructura terciaria
Esta configuración indica cómo la estructura secundaria de un polipéptido se pliega sobre sí misma dando lugar a una conformación globular.Principales enlaces de la estructura terciaria
Es la configuración que determina las propiedades fisicoquímicas de la proteína y favorece su solubilidad en agua, posibilitándola, de este modo, llevar a cabo funciones hormonales enzimáticas y de transporte.
Esta estructura se mantiene estable gracias a la existencia de enlaces entre los radicales o grupos R de los aminoácidos, los cuales se generan a través de los siguientes tipos de interacciones: puentes disulfuro[3], puentes de hidrógeno, interacciones iónicas, hidrofóbicas y fuerzas de Van der Waals (para refrescar todos estos conceptos visita la entrada: “Enlaces químicos”).
Generalmente, en esta disposición los aminoácidos apolares se sitúan hacia el interior de la proteína y los polares hacia el exterior, interactuando con el ambiente acuoso circundante.

Estructura cuaternaria
En la naturaleza, algunas proteínas se constituyen a partir de varios polipéptidos, conocidos como subunidades y la interacción entre las mismas constituyen la estructura cuaternaria. Se tratan de interacciones débiles que ayudan a estabilizar la estructura global de la proteína.
La disposición cuaternaria, de modo general, otorga el rol de la proteína y mediante ella se forman estructuras de gran importancia biológica como los capsómeros[4] de los virus, los microfilamentos[5], los microtúbulos[6] y las fibrillas de colágeno del tejido conjuntivo.
Diferentes niveles estructurales de las proteínas


Desnaturalización y plegamiento

Cada proteína tiene su propia secuencia y forma que la mantiene unida mediante interacciones químicas.

Si la proteína está sujeta a cambios en el pH, en la temperatura o expuesta a químicos, su estructura y forma pueden modificarse sin llegar a verse afectada su secuencia primaria. Este proceso se conoce como desnaturalización, el cual puede ser reversible si la estructura polipeptídica primaria se conserva durante el mismo, manteniendo la proteína su rol.
Cuando el proceso es irreversible, por el contrario, sí que se produce la pérdida de su función. Esto es lo que le ocurre, por ejemplo, a la albúmina (proteína de la clara del huevo), la cual se desnaturaliza de manera irreversible cuando se cocina al someterse a altas temperaturas.

El plegamiento de las proteínas juega un papel decisivo en la labor que éstas realizan. Dicho plegamiento se efectúa con la ayuda de las chaperonas que son una familia de proteínas presentes en todas las células y que no forman parte de las proteínas funcionales[7]. Se unen a éstas no sólo para facilitar su plegamiento, sino también para su ensamblaje y transporte celular a otra parte de la célula donde la proteína ejerce su función.



[1] Monómeros de los ácidos nucleicos (DNA y RNA).
[2] Estructura con forma de hoz o media luna.
[3] Enlace covalente fuerte entre grupos tiol (-SH, que contienen azufre) del aminoácido cisteína.
[4] Cubierta exterior de proteína que protege el material genético de un virus.
[5] Fibras finas de proteínas que junto con los microtúbulos le dan soporte a las células.
[6] Estructuras tubulares de las células. Componente principal del citoesqueleto de las células eucariotas.
[7] Aquellas proteínas que poseen función biológica.

Fuentes: OpenStax College, Biology. OpenStax College. 30 May 2013.
              http://www.profesorenlinea.cl/Ciencias/ProteinasEstruct.htm
              http://study.com/academy/lesson/proteins-iv-higher-order-structure.html
              http://quimica.laguia2000.com/conceptos-basicos/cadena-lateral-en-aminoacidos
              http://es.slideshare.net/carolinacisdel/biomoleculas-enfermera
              http://biologiavfe.blogspot.com.es/2010/04/anemia-falciforme.html
              http://sicklecellcurefoundation.org/living-with-sickle-cell-disease/national-sickle-cell-month
              http://www.slideshare.net/VijayP7/secondary-structure-prediction-of-proteins
              http://www.slideshare.net/thelawofscience/protein-structure-11543259
              http://www.mobi4health.ug.edu.pl/wp-content/uploads/2014/10/2ndMSW-Milla-Neffling-Primer.pdf


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